Por Sara Lovera
En las últimas dos décadas al menos 25 mil mujeres, en plena edad productiva y reproductiva han muerto en México a causa de los llamados cánceres femeninos.
En todo el país se pierden 18 vidas diariamente y en Oaxaca 2 vidas diarias.
Es devastadora esta estadística que me proporcionó el doctor Alejandro García Carrancá del Instituto de Investigaciones Biomédicas de la UNAM.
El también investigador del Instituto Nacional de Cancerología, me contó, en una charla aleccionadora, que la propaganda de una supuesta vacuna para el cáncer cérvico uterino no es la panacea aunque ayuda y me dijo que las principales energías deben seguir en el camino de la detección oportuna, sobre todo en el cáncer cérvico uterino (CACU) en todas la edades, especialmente cuando las mujeres han comenzado su vida sexual
Por ello es tan importante que en Oaxaca el dos de julio pasado se haya
puesto en marcha el Centro Regional para el Diagnóstico de Cáncer
Cérvico Uterino, tomando en cuenta que ahí suceden muchísimos casos y
en el pasado en esa entidad se perdían las laminillas de los exámenes
y muchas vidas no se pudieron salvar.
La falta de atención fue reconocida por las autoridades y habrá que ver
si ahora este centro, uno de los seis que existen en el país puede
atender a todas las mujeres. Seguramente será necesaria una gran
campaña de difusión y recursos.
En la inauguración de este centro el mismísimo gobernador de la
entidad, Ulises Ruiz Ortiz reconoció “que Oaxaca es campeona en casos
de cáncer cérvico uterino”, con más del doble de la media nacional, “en
su mayoría por falta de atención”.
La creación de este centro, dijeron las autoridades, forma parte de una
política de reconocimiento sobre la salud de las mujeres que encabeza
el secretario de Salud de la entidad, Martín Vázquez Villanueva.
Lo que es de esperarse es que en Oaxaca, como sucede en entidades muy
pobres, con altos grados de marginación como en Chipas o la sierra de
Puebla, podamos pronto hablar de una disminución sistemática de
muertes de mujeres por esta lacerante causa.
Y es que, como me dijo el especialista García Carrancá, lo importante
es tener una voluntad política decidida para canalizar recursos
materiales y científicos capaces de parar el mal.
El nuevo Centro Regional para el Diagnóstico de Cáncer Cérvico Uterino
--uno de los seis que existen en el país—ha sido construido para
realizar diagnósticos oportunos, dejar en el pasado esa cifra que
habla de la pérdida de la vida de de 180 mujeres oaxaqueñas cada año.
Debían abrirse otros 26 centros estatales.
Otra noticia es que finalmente en Oaxaca en agosto se iniciará la
construcción del Hospital de la Mujer, en el mismo pueblo donde han
puesto el centro de detección, en San Bartolo Coyotepec. Ese hospital
especializado en la salud de las mujeres, estará listo, según los
informes oficiales antes de la mitad de 2010.
Lo interesante, como explicó el secretario de Salud en Oaxaca, Vásquez
Villanueva, es que se ha elegido a personal bien preparado. Dice el
doctor García Carrancá que hay ese personal, lo que falta es tomar como
un eje de presupuestos gubernamentales enfrentar el terrible asunto,
que durante años han documentado los grupos de mujeres y menudean las
demandas para que se abran, también, centros especializados en atender
los primeros indicios de CAU, como son las clínicas de desplacía.
En el nuevo centro de detección que en realidad es un laboratorio,
aseguran las autoridades, cosa que habrá que vigilar de cerca,
realizará el diagnóstico del 80 por ciento de las mujeres de 25 a 34
años de edad de Oaxaca mediante la lectura de citologías exfoliativa
(laminillas de los exámenes del papa Nicolau) y entregará resultados
antes de 21 días, a partir de la toma de la muestra con lesiones
intraepiteliales, es decir, antes de lo que marca la Norma Oficial
Mexicana. O sea, el compromiso es grande.
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