Puedo entender a los
padres y madres de familia que se niegan a la educación sexual y a
los libros de texto de biología de secundaria, sin embargo a ell@s
les digo, que no se puede tapar el sol con un dedo, ya no podemos encontrar
en este siglo XXI a ningún niñ@ que crea en la “cigüeña” o que
“los bebes vienen de Paris”. Muchas veces es temor lo que
encontramos en los padres y madres de familia frente a las interrogantes
o actitudes de los hijos frente a este y muchos otros temas relacionados
con la sexualidad. Ese “no saber que decir” o “que hacer”,
frente a un cambio de paradigma civilizatorio, como el que estamos viviendo,
funda temores, incluso porque muchos de ell@s en su generación,
nunca recibieron educación sexual.
Actualmente hay que reconocer,
que se esta construyendo una nueva relación entre hombres y mujeres,
y somos testigos de cómo están cambiando muchos de los roles de género
tradicionales, en donde aquello que nos dijeron de lo que “debería
de ser un hombre” o de lo que
“debería de ser una mujer” se contrasta día con día
frente a las relaciones humanas de la vida cotidiana. Ya no hay
mujeres dispuestas a ser la únicas encargadas de la crianza de los
bebes, o de los asuntos domésticos o de la limpieza del hogar; lo mismo
ya no hay muchos hombres dispuestos a ser los únicos proveedores económicos
de las familias, mas bien se están formando parejas que comparten mas
equitativamente estas responsabilidades familiares. Y estos cambios
son para mejorar, porque a final de cuentas no podemos encasillar ni
a hombres ni a mujeres en estereotipos, que solo limitan la potencialidad
del ser humano como tal, existen las diferencias y las diversidades,
y estas nos potencian y el reconocerlas en su plenitud nos mejora
socialmente.
Hace muchos años que
han dejado de estar en voga por ejemplo las escuelas solo para niños
o solo para niñas, incluso anteriormente sí se hablaba de sexualidad
en las escuelas mixtas, se separaba a las niñas de los niños y solo
se hablaba de la sexualidad en el ámbito de la reproducción, sin mencionar
otras dimensiones de la misma como el erotismo, el género o los vínculos
afectivos.
Todo esta cambiando.
Los cambios vertiginosos son lo que producen esos temores, y esconder
la cabeza en la arena como el avestruz no resuelve los problemas, limitarnos
a recomendar como toda educación sexual a l@s jóvenes, la abstinencia,
la fidelidad, que se esperen hasta el matrimonio para tener relaciones
sexuales (método ABC2) no es educación sexual.
La realidad esta cambiando, ignorar muchos temas: erotismo, masturbación,
llamar a las cosas por su nombre, homosexualidad, relaciones sexuales,
enfermedades de transmisión sexual VIH-SIDA, violencia de género,
violación, abuso sexual es el inicio de la resolución de los problemas
en torno a la sexualidad. La primera etapa en todo programa de educación
sexual es el compartir información, en un conocimiento dosificado de
acuerdo con la etapa cognitiva de l@s jóvenes.
En Baja California el
año pasado por disposiciones del gobernador, lamentablemente no se
entregaron los libros mencionados, y en su lugar se distribuyeron libros
afines al grupo opositor al tema, por lo que invitamos a la Mtra.
Gabriela Rodríguez especialista a nivel nacional e internacional
en Educación Sexual, quien ha dedicado varios años al estudio de esta
temática, a impartir una conferencia a jóvenes universitarios y un
taller dirigido a personas más interesadas en el tema, en Mexicali
y en Tijuana, pensando en construir argumentos para que esto no
vuelva a suceder.
El taller se formó
con un grupo plural, con comunicador@s, analistas políticos, lideres
de ONGS, integrantes de partidos políticos, de ALTERNATIVA, de DIVERSA,
entre otros, con la finalidad de conocer mas a fondo la problemática
y construir argumentos para que cada un@ de l@s participantes
desde sus diversos espacios de interlocución informen a la opinión
pública y a la sociedad en general.
De ahí que el tema sobre
el que propusimos iniciar la reflexión, fuera en una interrogante ¿Es
la Educación Sexual un derecho? Y si es un derecho de quién es? De
los padres y madres de familia? De l@s jóvenes? ¿Es una obligación
de la escuela impartir educación sexual? ¿De los maestr@s? También
como objetivo planteábamos, reflexionar en torno a los argumentos que
esgrimen los grupos que están en contra de estos libros, por la injerencia
de las Iglesias y profundizar entonces en argumentos con relación
al estado laico.
Según la encuesta nacional
de la juventud del 20003
- En las familias mexicanas
l@s jóvenes no habla de sexualidad con sus padres o madres.
- Y de l@s que hablan,
lo hacen más con la mamá que con el papá.
- Tienen un buen nivel de confianza
en l@s maestr@s.
- Reciben información sobre
salud sexual en un 60% de l@s profesor@s.
- El 70% de la información
que reciben es de libros y folletos.
Solo con este argumento
podríamos concluir sin temor a equivocarnos que es indispensable la
educación sexual en las escuelas y este libro de texto, ya que es a
través de l@s profesor@s y de los libros, de quien reciben l@s jóvenes
mayor información sobre sexualidad.
Además la educación
sexual puede ser la única vía estratégica para combatir muchos de
los problemas sociales en torno a la sexualidad como son:
- Embarazos de adolescentes
que son de alto riesgo
- Embarazos no planeados o no
deseados
- Enfermedades de transmisión
sexual, incluido VIH-SIDA
- Violencia en el noviazgo
- Violación
- Abuso sexual a menores
- Homofobia
Además, en un estudio
en donde se analizan 22 casos de jóvenes que han recibido programas
de educación sexual4, se demuestra contundentemente que
hay un cambio de actitud como experiencia de aprendizaje en sus conductas
hacia la sexualidad:
- Posponen el comienzo de la
actividad sexual
- Reducen el número de parejas
sexuales
- Reducen embarazos no planeados
- Reducen las tasas de infecciones
de transmisión sexual
También ha quedado ampliamente
demostrado según estudios del Dr. Kirby5 que los programas
que proponen la abstinencia sexual:
-
- No logran promover la abstinencia
- No logran que se pospongan
la edad de la primera relación sexual
- No logran que se esperen hasta
el matrimonio
- No previenen embarazos de
adolescentes
En este contexto los
retos para el siglo XXI son:
- Articular sectores:
Educación + Salud + Política Social (Política de Población)
- Sensibilizar, formar, acompañar
maestros (contenidos y métodos)
- Producir y distribuir materiales
educativos de calidad.
- Comprometer a Medios de COMUNICACION
- Actualizar contenidos.
Redefinir el Estado Laico: NO INTERVENCION/ SEPARACION y NEUTRALIDAD
- Exigibilidad de Compromisos
Multilaterales
- Mecanismos formales de colaboración
con ONGs
- TRABAJO ESTRATEGICO EN EL
AMBITO ESTATAL
Y por ultimo un buen
programa de educación sexual debe de ser sistemático, científico
e integral es decir debe combinarse con servicios comunitarios, reuniones
grupales y reflexivas, salud integral y tutoría individual.
Porque asumir la construcción
de tu vida
y de tu mundo es cuestión
de avanzar en equidad
REBECA MALTOS