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ALICIA ELENA PEREZ DUARTE quien fungia como Fiscal Especial para la atención de delitos relacionados con actos de violencia contra las mujeres en México RENUNCIA como solidariad con Lydia Cacho. Una renuncia importante que afecta el trabajo que en materia de Género se ha dado en el país y desnuda la verdadera intención de "no hacer y dejar pasar" todo lo relacionado a violación a derechos humanos en nuestro país.
México, D.F., a 14 de diciembre de 2007
Lic. Eduardo Medina-Mora Icaza
Procurador General de la República
Presente.-
Distinguido Señor Procurador:
Solicité acuerdo con usted para tratar un único punto: presentarle, con
efectos inmediatos, mi renuncia al cargo de Fiscal Especial para la
atención de delitos relacionados con actos de violencia contra las
mujeres en el País que he venido desempeñando desde el día 16 de
febrero de 2006 y para el cual fui ratificada por usted.
Esta determinación la tomé después de mucho reflexionar y de haber
estudiado la decisión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación que
recayó al informe del Ministro Silva Meza, vergonzosa, por cierto, y
resultado de una mayoría precaria, pero mayoría a fin de cuentas.
Efectivamente, después de analizar la versión estenográfica de las dos últimas sesiones del mes pasado de nuestro Máximo Tribunal y el informe del Ministro Silva Meza, me avergüenzo de su actuación, me parece increíble que cuatro Ministros y dos Ministras hayan podido desconocer la relación directa de la nvestigación hecha sobre las violaciones grave y actos de tortura inflingidos a Lydia Cacho en diciembre de 2005 y las redes de pederastas que existen en nuestro país; no puedo entender cómo pasaron por alto elementos tan claros como la desproporción entre el tamaño del despliegue operativo para detener una persona y los delitos de que fue acusada, sólo eso .sin tomar en cuenta lo que escuchó todo México-, levanta muchas dudas sobre la objetividad de la actuación de esos seis miembros de la Corte; no puedo entender como afirman que violaciones a los Derechos Humanos pueden no ser graves, todas lo son.
El análisis y las reflexiones me llevan a una conclusión: en estas condiciones me es imposible seguir trabajando dentro de nuestro sistema de justicia y mantenerme congruente con mis principios, que no son más que la dignidad, la igualdad y la no discriminación entre los seres humanos. Tengo que buscar otros caminos para continuar con la defensa de los Derechos Humanos de las niñas y mujeres, otros caminos que me permitan reaccionar de manera inmediata a situaciones como ésta.
La respuesta de los Ministros y Ministras en el caso de Lydia María Cacho Ribeiro, es un atentado a la dignidad y nos deja con la amarga sensación de que todavía estamos sometidos a poderes de grupos y redes que prevalecen sobre la justicia, que tienen la capacidad de prostituirla; que, a pesar de los avances y compromisos que nuestro país ha hecho en materia de Derechos Humanos, los principios éticos en que estos se sustentan siguen sometidos a dichos poderes. Sin embargo, en este caso ya no puedo hacer nada pues usted ordenó la acumulación de la indagatoria que realizamos en la FEVIM a la que se abrió en la Fiscalía Especial para la atención de delitos a periodistas.
En los veintidós meses de existencia de la FEVIM, demostramos, con argumentos y razones, que es posible hacer valer una interpretación de las normas acorde a las necesidades que la sociedad tiene de justicia y seguridad en un marco de respeto a los Derechos Humanos.
Adjunto encontrará nuestro segundo informe de labores en el cual podrá constatar lo que afirmo.
Nuestro trabajo se basa en algo muy elemental: los seres humanos y hechos sociales están insertos en contextos, no se dan aislados. Sólo esta comprensión permite entender la voz de las mujeres que han sido víctimas de violencia e intentar que se haga justicia, como es nuestro deber, ya sea que la agresión la hayan sufrido a manos de familiares o de agentes del Estado, como es el caso de San Salvador Atenco y el mismo de Cacho Ribeiro. Considero que esto se le olvidó a la Corte. Me queda claro que el programa sectorial en materia de procuración de justicia del Presidente Calderón Hinojosa no comulga con la decisión de la Corte; así como es evidente que no se han medido todas las consecuencias de esta decisión. Baste mencionar que en estos días he recibido a muchas de las mujeres a las que hemos atendido y apoyado, todas, invariablemente, expresan su angustia diciendo .si a esa señora tan importante le hicieron lo que le hicieron, qué no harán conmigo. Frente a ello, hoy me siento impotente, no tengo respuesta, ni elementos para protegerlas, no sólo por los efectos de la decisión de la Corte. A ello se suman elementos internos que no entiendo y que debilitan nuestra presencia y autoridad.
Me refiero, por ejemplo, al respaldo que parece haber retirado a la FEVIM o a su titular, Señor Procurador, mismo que es indispensable para mover los diferentes actores de la institución para hacer frente a los abusos de poder que están inmersos en cada uno de los actos de violencia de género y de trata de personas; me refiero, a la revocación del nombramiento que me había hecho usted para servir de enlace ante elSistema Nacional para la Atención, Prevención, Sanción y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres. Nombramiento natural dado que no sólo soy la titular de la única área especializada en esta materia en la Procuraduría, sino que soy una de las expertas reconocidas, tanto en nuestro país como en el extranjero, en el tratamiento de este tema.
En este mismo contexto, constato, con mucha preocupación, que nuestra área pericial se mueve con una lentitud que deja mucho que pensar. Desde el mes de agosto sabemos que se tiene listo el dictamen de la aplicación del Protocolo de Estambul a dos de las mujeres que fueron torturadas en mayo pasado en los sucesos de San Salvador Atenco y que es positivo. A la fecha, a pesar de las múltiples gestiones realizadas, no hemos recibido el resultado. Sin embargo, anexo encontrará, para los efectos conducentes, un proyecto de consignación por el delito de tortura cometido por una serie de servidores públicos del Estado de México, contra varias mujeres en mayo del año pasado durante los hechos acaecidos en esa localidad y en Texcoco. Desde luego, queda un desglose en espera de los resultados del Protocolo de Estambul a que hago referencia.
Señor Procurador, en la Fiscalía queda como encargado del despacho, en atención a nuestros procedimientos, el Lic. Carlos Enrique Silva Badillo, Coordinador Técnico, hasta en tanto usted indique a quien debo hacer entrega de las oficinas que han estado a mi cargo y de los asuntos que fueron de mi competencia.
Con mucha tristeza, pero sabiendo que en la Caja de Pandora quedó la Esperanza después de que todos los males y las desgracias conocidas se escaparan azotando a hombres y mujeres, me despido de usted.
Dra. Alicia Elena Pérez Duarte y Noroña
Ccp. Lic. Felipe Calderon Hinojosa. Presidente Constitucional de México. Para su Superior conocimiento.
Con Anexos. Presente.
ANEXOS: Segundo Informe de Labores, 2007. Fiscalía Especial para la atención de delitos relacionados con actos de violencia contra las mujeres en el país.
Proyecto de Pliego de Consignación de la indagatoria AP/FEVIM/03/05-2006 (Atenco).
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