PRÓLOGO
En
la reforma electoral de 1996 se reestableció la figura de las
Agrupaciones Políticas Nacionales como formas de asociación que
coadyuvan al desarrollo de la vida democrática y de la cultura política, así como para la creación de una opinión pública mejor informada. DiVERSA es una Agrupación Política Nacional, que se define
como feminista y obtuvo su registro por el IFE en 1999. Desde entonces
ha trabajado para propiciar las condiciones para que la equidad de
género, la justicia y la democracia sean una realidad en México.
DiVERSA tiene presencia en varios estados del país y se conforma por
personas sin militancia partidista y por personas de distintos partidos
políticos. Tiene como estrategia la inclusión y el respeto a la
diferencia para construir las alianzas, los pactos y la solidaridad que
requerimos, para combatir las complejas y profundas desigualdades en nuestro país y para lograr la equidad real entre mujeres y hombres en la sociedad.
La
agenda del Siglo XXI, la de la modernidad inconclusa, debe considerar
necesariamente temas como los de la ciudadanía plena, maternidad
voluntaria, la libre opción sexual, contra la violencia sexual, acciones afirmativas, la no discriminación y la distribución
equitativa de responsabilidades familiares. Estos temas, reflejan lo que
interesa a la ciudadanía en lo cotidiano y lo que debe cambiarse legal
y culturalmente. Una nueva política de la diferencia,
de lo diverso, no debe ser motivo para excluir los derechos de ninguna
persona; por el contrario, lo diverso debe ser entendido, desde una
perspectiva social y política, como una fuente de riqueza para el
proceso de desarrollo de nuestra cultura democrática y de respeto a los
derechos humanos.
Como DiVERSA aspiramos a organizar y formar a las personas que deseen participar en la construcción de una ciudadanía
plena, con equidad y respeto a la diversidad, posicionando la
perspectiva feminista y de género como una dimensión política de
primera importancia. Aspiramos a tomar posiciones de poder con el fin de
incidir directamente en los asuntos de gobierno y desde ahí instrumentar las numerosas propuestas que, desde una perspectiva
feminista hemos ido construyendo, para lograr una sociedad equitativa y
democrática. Nuestra propuesta incluye, también, la formación de
liderazgos múltiples, prioritariamente de mujeres que conozcan y
defiendan estos derechos. Liderazgos de mujeres feministas
y hombres pro-feministas, que potencien los grupos, las coaliciones;
que promuevan un trabajo político social, que trabajen en equipo; que
generen seguidores/as que se auto reconozcan, pero a la vez impulsen y
reconozcan otros liderazgos, que compartan tareas y responsabilidades
con poder de decisión.
Por
todo lo anterior, el trabajo editorial que les presentamos se plantea
un doble objetivo: por un lado contribuir a la formación y capacitación
de estos liderazgos, para apoyarlos en su quehacer político
proporcionando los elementos que requieren para el análisis de la
realidad desde la perspectiva de las subjetividades y facilitarles las
herramientas conceptuales para entender la formación y actuación de los
sujetos políticos para estimular su tránsito de personas a ciudadanos-as.
Y por otro lado contribuir al entendimiento del espacio público como un
lugar propio de la ciudadanía y desde el cual somos corresponsables de la construcción de una sociedad más justa y humana.
Como agrupación política nacional nos sentimos afortunadas
de compartir con la ciudadanía y con nuestra militancia una
interpretación de lo político y de la política desde una perspectiva
que nos dan herramientas psicosociales y culturales para entender mejor
los procesos intersubjetivos en el terreno del imaginario y la
afectividad colectiva: la Psicología Política. Esta visión de mundo nos
permite una mayor comprensión sobre las motivaciones, actitudes,
opiniones, atribuciones y representaciones sociales que nos impulsan a
participar o no, en la política. A conocer las pautas culturales de
nuestra actuación política y a “ENTENDER” -así con mayúsculas- cómo se
gesta el poder “entre” las personas.
La
Psicología Política trata de respondernos a preguntas que nos hacemos
frecuentemente en el camino de construcción de ciudadanía que nos hemos
propuesto: ¿Por qué las personas participan
o no participan? ¿Por qué algunas se involucran en los asuntos públicos
y otras no? ¿Qué te mueve? ¿Cómo logramos “mover”, “incentivar” o
“accionar” a las personas para que se asuman como ciudadanas? ¿Cómo
logramos el tránsito de personas a ciudadanas? ¿Cómo logramos
contrarrestar las brechas de género para la construcción de la
igualdad? ¿Cómo se construyen las creencias culturales y cómo se
deconstruyen?
El acercamiento de una agrupación política como Diversa a este campo de
la ciencia, nos permite tener herramientas para enfrentar
los retos que nos presenta nuestro quehacer político cotidiano frente a
la situación actual de México, en donde hay un desencanto ciudadano, un
aroma de desprestigio, desvalorización y desconfianza hacia lo que huela
a político o a política. El documento consiste en una antología de
textos inéditos de investigadores y profesores interesados en explorar
la política desde este ámbito de la psicología.
En el primer trabajo, Las Lógicas de la participación ciudadana de
Manuel González Navarro, se mencionan las diversas formas que adquiere
la participación ciudadana articuladas con procesos psicosociales y
cómo éstas determinan las relaciones sociales,
ubicando en el centro de la reflexión la construcción social de la
demanda ciudadana, tratando de explicar que la participación no sólo
radica en definir cómo se expresan los grupos frente al poder o una
autoridad, sino desde dónde lo hacen y cuáles son sus perspectivas
frente a la dinámica de dominación social.
EL segundo texto, Los Niveles de confianza de partidos, personajes políticos y organismos electorales de
Lidia Ferreira Nuño, Betty Sanders Brocado y Lourdes Fournier, nos
habla de los niveles de confianza en personajes, partidos e
instituciones de la vida pública, con el objeto de investigar la
actitud y opinión de los habitantes del D.F. con respecto al quehacer
político y a quienes se dedican a ello. Los resultados muestran una
ciudadanía cansada de la actuación poco clara de políticos y
gobernantes y un nivel bajo de confianza hacia ellos y su desempeño.
Por otro lado, Josué Tinoco Amador en Procesos psicosociales en la construcción de la tolerancia religiosa,
analiza la religiosidad como una práctica cultural que se manifiesta a
través de rituales que se repiten incesantemente en las historias de
vida de los sujetos sociales. Y donde lo más importante es poner a
salvo la intimidad de las personas y cultivar la tolerancia y la
laicidad como valores que permiten la expresión de la diversidad
religiosa.
En México y el Mexicano: entre viejos y nuevos relatos,
Juana Juárez Romero propone un modo distinto de mirar a algunos de los
temas más populares y reconocidos del país recuperando los viejos modos
de dibujar y pensar a México y al Mexicano para subrayar la urgencia de
construir o subrayar eso que llamamos sus nuevos relatos.
El trabajo de Jorge Mendoza García, Psicología Política del sentido,
aborda el estudio de la participación que la gente realiza en ciertos
movimientos políticos, sociales, culturales, académicos, religiosos,
manifestaciones, firma de manifiestos, concentraciones, votaciones, en
partidos, y analiza el por qué la gente llega a participar
en “ciertos eventos y asuntos, y no en otros” y es lo que llama el
sentido que se nutre más de sensaciones y afectividades que de
racionalidades y se encuentra, se genera o se construye y permite a las
personas ser partícipes de un determinado acontecimiento o
reivindicación, y tal sentido en el momento que se agote, se pierda
o se desvanezca determinará la salida o alejamiento de la gente de tales espacios o acciones.
Las creencias de la política, de Salvador Arciga y Jahir Navalles
nos muestra cómo las creencias se construyen al estar inmersos en un
sistema cultural y cómo influyen en la toma de decisiones cotidianas
de nuestra vida personal y en la toma de decisiones políticas y los
procesos psicosociales que subyacen a la conformación de la cultura
política ya que las sociedades estructuran sus formas de participación
ciudadana con base en significados compartidos, los cuales atan y
orientan el tipo de relaciones políticas entre los actores sociales.
En Apuntes para una comprensión psicosocial del presente,
Angélica Bautista López aborda las contradicciones y paradojas en la
vida social del presente, en la sociedad mexicana, en cuanto al ámbito
público y ámbito privado como “expresiones contradictorias
de un conflicto social no resuelto”. Tomando como noción de
coincidencia, la corrupción como temática que devela las disputas de lo
político de la vida cotidiana. Se argumenta también que la dinámica
social parte del reconocimiento que los sentidos sociales tienen en la
vida cotidiana.
Por último, en Identidades sociales y modernidad,
Elsa Conde Rodríguez nos comparte una reflexión sobre el papel que los
medios masivos de comunicación tienen en la conformación de
estereotipos que simplifican y construyen una visión menos comprensiva
de la alteridad y de la diversidad social, que llevan a profundizar las
diferencias a pesar de las promesas de igualdad de la modernidad
Como
Diversa agradecemos la colaboración de la Sociedad Mexicana de
Psicología Social (SOMEPSO) por estas aportaciones que nos permitirán
mejorar en nuestro quehacer político y muy en especial a Lidia Ferreira por la coordinación de este trabajo editorial.
Rebeca Maltos Garza
Presidenta de DiVERSA,
Agrupación Política Nacional Feminista
“Por la equidad, diversidad y cambio”
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